jueves, 21 de mayo de 2020

El arte de perder


El arte de perder no cuesta tanto irlo aprendiendo

(insisten las cosas hasta tal punto en perderse, que el llanto

por ellas dura poco).

Y el espanto por perder algo cada día,

rosas que se deshojan, horas, llaves, cuanto

pueda ocurrírsele a uno, no es tanto.

Practica entonces perder más, y goza el ritmo de la pérdida, su encanto:

pierde ciudades, nombres, y en Lepanto pierde una mano, un destino, una moza:

nada de esto será para tanto.

Perdí el reloj de mi madre, y el manto con que cubría mis hombros,

la loza en que tomaba el té, pero igual canto.

Perdí mi tierra, mi rumbo y aguanto de lo más bien tanta pérdida.

Es cosa de acostumbrarse: no, no es para tanto.

Perderte a ti, por ejemplo, tu encanto y tu cariño perder,

dolorosa prueba sería, pero nunca tanto

(aunque parezca condena espantosa).

 

Elizabeth Bishop

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

#UnPelaoPorAhí

No pasa nada si solo te leiste tres libros en el año, si lo más lejos que fuiste fue a Sonsón, no pasa nada si la panza sigue ahí, no pasa n...